Aceites Esenciales: qué son y cómo funcionan

Los famosos aceites esenciales naturales son las cadenas bioquímicas de cientos de componentes naturales de cada planta aromática. Estos componentes dan a los aceites esenciales su valor terapéutico, curativo y sus propiedades energéticas. Son 12 los componentes básicos que marcan el bouquet aromático de cada aceite esencial y alrededor de 100 los componentes que le dan su valor terapéutico específico.

La imitación sintética de estos componentes, aunque sea similar en aroma, no tiene ningún valor terapéutico. El 95% de los químicos usados en las fragancias artificiales son componentes sintéticos derivados del petróleo. Contienen tóxicos cancerígenos y sensibilizadores. Son la causa principal de las alergias en la piel, la sensibilización y la irritación, además de otros síntomas como ojos llorosos, piel enrojecida, dificultad para respirar, náuseas, cambios de humor, depresión, letargo, impaciencia, irritabilidad, ira, lagunas mentales y dificultad para concentrarse. Cuando uses aceites esenciales o productos que contengan aceites esenciales, asegúrate que sean 100% puros, sin diluir ni adulterar. 

¿Cómo funcionan? aceite esencial

La ruta usada por las fragancias para alcanzar nuestras emociones es realmente sorprendente. Si pudiéramos ver las moléculas aromáticas de las cuales están hechos los aceites esenciales, descubriríamos que el aire está lleno de ellas. Con cepillar una planta, raspar la cáscara de una fruta cítrica o abriendo una botella de un aceite esencial, cientos de moléculas aromáticas se liberan en el aire donde fácilmente flotan y llegan hasta nuestra nariz.

Estas mandan la información de lo que olemos al bulbo olfativo. Existen 50 millones de receptores en nuestros nervios olfatorios, capaces de diferenciar entre una y otra molécula aromática. Tal como las huellas digitales, cada una tiene su forma única que corresponde y cabe en las terminaciones nerviosas del bulbo olfativo. Esta es una razón importante de por qué cada aceite esencial tiene su efecto específico en nosotros.

La estimulación de los nervios olfativos envía mensajes al sistema límbico, desviándose al sistema nervioso central y a las diferentes zonas del cerebro. De esta manera, nuestras reacciones a los aceites son increíblemente rápidas e inalteradas debido a esta ruta directa a la psique, sin filtros racionales.

Simplemente inhalando los aceites esenciales se disparan cambios en el sistema límbico, el cual estimula las respuestas psicológicas en el cuerpo vía sistema nervioso, endocrino e inmune. En el organismo, los aceites esenciales pueden actuar de modo farmacológico, fisiológico y psicológico. 

Los aceites esenciales también funcionan al ser aplicados sobre la piel, directo en el área a tratar, o ingeridos puros o en té.  Así penetran a través de los vasos capilares y son transportados a todo el organismo mediante el torrente sanguíneo. El tiempo promedio para este proceso es de 30 a 90 minutos.

También pueden combinarse entre sí y producir sinergias que potencialicen el efecto. Es importante señalar que los aceites esenciales, ya que son altamente concentrados, deben diluirse en aceites base que penetren la piel, como los aceites vegetales de jojoba, almendras, ajonjolí y otros.

LOS TRES ESENCIALES:

Hierbabuena: Mejora la digestión, alivia dolores de cabeza y musculares, además de refrescar el aliento.

aceite esencial de hierbabuena

Lavanda: Conocido como el aceite que lo cura todo. Relaja, sana heridas (físicas y emocionales) y permite conciliar el sueño.

aceite esencial de lavanda

Árbol de Té: Desinfecta cualquier tipo de heridas y cura el acné.

                   ae arbol de te

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